Es como una aventura que duele, pero que a final de cada día vale la pena.
Comienzas a sudar, y en un instante brincas de alegría, o dejas rodar por la montaña llorando tus tristezas... Y cuando crees llegar a lo alto caes, y si te estás dando por vencido una mano te anima. A medio camino desesperas pero sabes que vale la pena, porque es lo que has deseado. El hecho es hacer el camino entretenido, por muy largo que sea... Porque en la vida se sube y se baja, pero el que persevera alcanza. Al fin y al cabo la muerte es el destino, sólo hay que decidir qué tanto se quiere ser feliz, aceptando el camino con piedras y sombras.
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